Trump anuncia que Estados Unidos gobernará Venezuela hasta que haya una transición
Venezuela.- El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este sábado, tras la captura de Nicolás Maduro, que Estados Unidos gobernará Venezuela hasta que haya una transición “segura” y “apropiada”.
Trump dio una conferencia de prensa horas depués de que se capturó al mandatario venezolano Nicolás Maduro, quien está en un buque rumbo a Nueva York.
Lo vertido por Estados Unidos deja un vación sobre qué pasa en esta situación según la constitución de esa nación.
Sin el jefe del Ejecutivo y con información fragmentada sobre su paradero, el país enfrenta un vacío institucional que pone a prueba tanto la Constitución como la cohesión interna del régimen.
Aunque la carta magna venezolana establece una línea de sucesión definida, el contexto en Caracas —marcado por explosiones, operativos militares y un despliegue de seguridad reforzado— apunta a una transición incierta. El control del poder ya no depende solo de normas legales, sino de la capacidad de las figuras clave del chavismo para evitar fracturas internas y contener posibles disputas por el liderazgo.
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Según la Constitución, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez es quien debe asumir la presidencia ante la “falta absoluta” del mandatario. Horas después del operativo, Rodríguez apareció en medios estatales para asegurar que el régimen desconoce el paradero de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y exigió “pruebas de vida inmediatas”. Su mensaje, firme en el discurso pero tenso en el tono, evidenció el desconcierto en la cúpula gobernante.
Delcy Rodríguez no es una figura secundaria dentro del chavismo. Además de vicepresidenta, ocupa el estratégico Ministerio de Hidrocarburos, desde donde ha encabezado contactos y negociaciones con actores internacionales, incluidos emisarios de Washington. Analistas la describen como una operadora política con perfil técnico, conexiones externas y peso real en las decisiones económicas del régimen.
Su influencia se refuerza por su vínculo directo con Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y su hermano. Jorge Rodríguez fue el encargado de juramentar a Maduro para un tercer mandato el pasado 10 de enero, un proceso cuestionado por la oposición y por buena parte de la comunidad internacional. Juntos, los hermanos controlan dos de los pilares institucionales más relevantes del Estado venezolano.
Si Delcy Rodríguez no pudiera asumir la presidencia —por renuncia, incapacidad u otra causa—, la sucesión recaería precisamente en Jorge Rodríguez, de acuerdo con la Constitución. Sin embargo, ambos están sancionados por Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, lo que complica cualquier intento de reconocimiento externo o normalización diplomática bajo su liderazgo.
Los Rodríguez encarnan el ala civil y administrativa del chavismo, pero su permanencia en el poder no está garantizada. Su principal desafío será mantener unidas las distintas corrientes del Partido Socialista Unido de Venezuela y, sobre todo, asegurar el respaldo de la cúpula militar, un actor históricamente decisivo. En un contexto donde el poder formal y el poder real no siempre coinciden, el futuro inmediato del régimen sigue abierto y cargado de incertidumbre.