Tegucigalpa, Honduras.- Por convocar a los militantes del oficialista Libertad y Refundación (Libre) en un escenario álgido, responsabilizan al diputado saliente Luis Redondo por el ataque criminal contra la congresista

El presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, fue responsabilizado públicamente por el ataque violento con un artefacto explosivo que dejó herida a la diputada Gladys Aurora López en los bajos del Poder Legislativo.

La agresión ocurrió la tarde de este jueves, cuando la diputada Gladys Aurora López, parlamentaria electa al Parlamento Centroamericano, se encontraba en los bajos del Congreso Nacional acompañando a diputados de la oposición que se dirigían al hemiciclo legislativo para atender una sesión convocada por Luis Redondo.

El atentado se registró en medio de un ambiente tenso, marcado por la presencia de decenas de integrantes de colectivos del partido Libre, quienes llegaron a las afueras del Congreso Nacional tras una convocatoria pública realizada por el propio Redondo antes del incidente.

La diputada Beatriz Valle le escribió directamente a Redondo: “Si vos lo provocaste, vas para la cárcel como te advertí en 2022 y te vas a ir solo con tu alma negra”.

Por su parte, el diputado Tomás Zambrano, a quien según versiones el artefacto explosivo iba dirigido, responsabilizó directamente a Redondo por lo ocurrido. “Sos el responsable y ya basta”, le reclamó públicamente.

La ex primera dama Ana García también se pronunció en X y calificó el hecho como una agresión política. “Lo ocurrido hoy es condenable. La violencia nunca es casual, es el resultado de campañas sistemáticas de odio, mentiras e incitación que terminan poniendo en riesgo la vida de las personas. Al dejar a diputados fuera del Congreso Nacional, llamar a los colectivos e incitar al odio, queda claro que se trató de un acto de odio y agresión política contra diputados del Partido Nacional, con el objetivo de provocar ataques en su contra”, escribió.

A la condena se sumó el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, que expresó su preocupación por este tipo de convocatorias en escenarios altamente álgidos, al advertir que pueden derivar en hechos de violencia con consecuencias graves.