Moscú, Rusia.- El presidente ruso, Vladimir Putin, felicitó este miércoles a los ciudadanos por la llegada del Año Nuevo y volvió a referirse a la guerra en Ucrania con un mensaje de tono bélico, al asegurar que Rusia cree en su victoria en el conflicto iniciado en 2022.

Las primeras felicitaciones fueron transmitidas por la televisión estatal a los habitantes de Kamchatka y Chukotka, en el Lejano Oriente ruso, nueve husos horarios por delante de Moscú. Como es tradición, el mensaje fue emitido a medida que avanzaba la medianoche en las distintas regiones del país.

“Lo celebramos con nuestros seres queridos: nuestros hijos, padres, amigos y compañeros de armas. Incluso los que están lejos, siempre están con nosotros”, expresó Putin al inicio de su discurso, que rápidamente adquirió un tono marcado por el conflicto bélico.

El mandatario volvió a dirigirse directamente a los soldados rusos desplegados en Ucrania y habló en nombre de la sociedad rusa, afirmando que millones de personas los acompañan en esta fecha.

Un discurso breve con tono de guerra

“¡Felicito a todos nuestros soldados y comandantes por el Año Nuevo! ¡Creemos en ustedes y en nuestra victoria!”, declaró Putin, quien una vez más responsabilizó a Ucrania por el estancamiento de las negociaciones de paz durante el último año.

El mensaje de este 31 de diciembre duró tres minutos y veinte segundos, uno de los más breves desde que Putin asumió como jefe de Estado. El discurso fue pronunciado con el Kremlin y una catedral ortodoxa como telón de fondo.

El más extenso tuvo lugar en 2022, cuando habló durante nueve minutos desde la sede del Distrito Militar Sur, en Rostov del Don, poco después del inicio de la invasión a gran escala.

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En el plano internacional, la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, acusó a Moscú de intentar entorpecer los avances hacia la paz al denunciar un supuesto ataque ucraniano con drones contra una residencia de Putin.

Según el gobierno ruso, el ataque habría ocurrido entre el 28 y el 29 de diciembre y habría involucrado decenas de drones, todos derribados sin causar víctimas ni daños. Ucrania negó las acusaciones y Francia aseguró que no existe evidencia sólida que respalde la versión de Moscú.