Montevideo, Uruguay.- El gobierno de Uruguay analiza la posibilidad de declarar la emergencia agropecuaria en el sur del país ante el déficit hídrico que afecta a varias regiones desde hace meses. Mientras los reclamos de productores y gremiales se intensifican, el Poder Ejecutivo mantiene expectativas puestas en las lluvias previstas para el fin de semana.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) conformó un equipo técnico para evaluar la situación y definir si corresponde avanzar con el decreto de emergencia o aplicar medidas alternativas de apoyo. La falta de precipitaciones impacta de forma desigual y la eventual declaración alcanzaría solo a las zonas más comprometidas.

El subsecretario del MGAP, Matías Carámbula, explicó que el déficit hídrico se concentra en departamentos al sur del río Negro, como Montevideo, Canelones, Lavalleja, Maldonado, parte de Rocha, además de sectores de San José y Florida. Reconoció que algunas de estas áreas atraviesan un escenario complejo.

Déficit hídrico golpea a productores del sur

Carámbula señaló que antes de decretar la emergencia se deben definir acciones concretas, financiamiento y acuerdos con las gremiales rurales. Advirtió que declarar la medida sin estos elementos podría generar problemas de implementación y falta de recursos.

El ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, sostuvo días atrás que la emergencia “no se puede declarar al grito” y recordó que el Fondo Agropecuario, una de las principales herramientas de apoyo, actualmente no cuenta con recursos disponibles. Indicó que cualquier activación requeriría negociaciones con el Ministerio de Economía.

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Las gremiales rurales insisten en la urgencia. La Federación Rural advirtió que los efectos de la sequía se agravan día a día y que el mapa de zonas afectadas sigue ampliándose. Su presidente, Rafael Normey, afirmó que existe un núcleo claramente comprometido que requiere medidas inmediatas, más allá de la incertidumbre climática.

También los productores granjeros alertaron por el impacto en la horticultura, fruticultura y apicultura. La Confederación Granjera del Uruguay señaló que las altas temperaturas, la falta de lluvias y la evaporación acelerada están agotando rápidamente las reservas de agua disponibles.

A nivel político, el tema llegó al Parlamento. Legisladores de la oposición reclamaron celeridad y pidieron que la declaración de emergencia no se postergue, al considerar que la situación exige respuestas rápidas y cambios de prioridades.