Océanos baten récord de calor y agravan eventos extremos
Washington, Estados Unidos.- Los océanos del planeta alcanzaron en 2025 el nivel de calor más alto jamás registrado. Así lo reveló un estudio internacional publicado en la revista Advances in Atmospheric Sciences.
El informe advierte que esta acumulación récord de energía marina está acelerando fenómenos climáticos extremos en distintas regiones del mundo. Entre ellas figuran el Atlántico Sur y tropical, el Pacífico Norte, el Océano Austral y el mar Mediterráneo.
Los investigadores explicaron que el calentamiento oceánico responde al aumento sostenido de los gases de efecto invernadero. También señalaron que, durante el año, las condiciones evolucionaron hacia un episodio de La Niña, sin frenar la tendencia general.
En total, los océanos absorbieron 23 zettajulios adicionales de energía respecto a 2024. Esta cifra equivale al consumo energético global de la humanidad durante 37 años, lo que dimensiona la magnitud del fenómeno.
El océano cumple un rol clave frente al cambio climático. Absorbe más del 90% del exceso de calor generado por las emisiones, lo que lo convierte en el principal regulador térmico del planeta.
El impacto del calor marino en el clima global
Desde la década de 1990, la tasa de calentamiento oceánico se aceleró de forma constante. El estudio confirmó que el contenido de calor en los primeros 2.000 metros del océano alcanzó en 2025 su valor más alto.
El 16% de la superficie oceánica mundial marcó récords históricos de calor. Además, un 33% se ubicó entre los tres valores más altos registrados. Las zonas más afectadas incluyen el Atlántico Sur, el norte del Índico y el Mediterráneo.
La temperatura media anual de la superficie del mar fue la tercera más elevada desde que existen registros. Se ubicó 0,5 °C por encima del promedio del período 1981-2010.
Este calentamiento favorece una mayor evaporación. También incrementa las lluvias intensas, la formación de ciclones y otros eventos meteorológicos extremos.
Durante 2025 se registraron inundaciones severas en el sudeste asiático y México. También hubo sequías prolongadas en Oriente Medio y lluvias inusuales en el noroeste del Pacífico.
El aumento del calor oceánico impulsa la subida del nivel del mar por expansión térmica. Además, prolonga las olas de calor marinas y daña ecosistemas sensibles, como los arrecifes de coral.
Expertos advirtieron que el futuro climático dependerá de las decisiones humanas. Reducir las emisiones y mejorar la adaptación será clave para limitar los impactos y proteger a las comunidades costeras.