Mbappé, verdugo del Barcelona: 12 goles y un reto pendiente
Arabia Saudita.- Kylian Mbappé estará disponible para la final de la Supercopa de España. El delantero francés, ausente en la semifinal ante el Atlético por un esquince de rodilla, se ha forzado para viajar con el Real Madrid a Yeda (Arabia Saudí) y llega con opciones reales de disputar minutos frente al FC Barcelona, un rival al que se ha enfrentado con especial protagonismo a lo largo de su carrera.
Xabi Alonso confirmó en la previa que Mbappé se encuentra recuperado y en igualdad de condiciones respecto al resto de jugadores convocados. “Está mucho mejor. Ha entrenado y las sensaciones son buenas. Las posibilidades son las mismas que todos los que están en la convocatoria”, explicó el técnico en rueda de prensa, dejando abierta la puerta a su participación en la final.
Presencia ofensiva
La presencia de Mbappé supone recuperar la principal referencia ofensiva del equipo. El francés ha sido decisivo esta temporada: sin contar los dos encuentros en los que no estuvo disponible, ha firmado 29 de los 53 goles del Real Madrid, más de la mitad de la producción ofensiva del conjunto blanco.
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El duelo ante el Barcelona representa además una oportunidad para que Mbappé conquiste su tercer título con el club. En sus primeros meses como madridista ya levantó la Supercopa de Europa —con gol en la final ante el Atalanta— y la Intercontinental frente a Pachuca, ambos títulos logrados en 2024.
Finales ante el Barcelona
El año 2025, sin embargo, dejó un sabor agridulce. Mbappé igualó el récord de goles en un año natural de un jugador del Real Madrid, alcanzando los 59 tantos que Cristiano Ronaldo compuso en 2013, pero el equipo cerró el curso sin levantar ningún trofeo, desperdiciando dos finales ante el Barcelona.
La primera llegó a la Supercopa de España. Mbappé adelantó al Real Madrid en el minuto 5, pero el gol fue un espejismo: el Barça reaccionó con contundencia y ya ganaba 1-4 al descanso, dejando sin opciones al equipo entonces dirigido por Carlo Ancelotti. La segunda oportunidad fue en la final de la Copa del Rey, el 26 de abril. Mbappé, mermado esencialmente, comenzó en el banquillo, salió tras el descanso y fue clave para forzar la prórroga con el 1-1, aunque el Barcelona terminó imponiéndose con un gol de Koundé en el minuto 116.
Esa dinámica se repitió en el clásico liguero de la segunda vuelta. Con el Real Madrid obligado a ganar para mantener opciones en la Liga, Mbappé anotó un triplete —dos goles en los primeros 14 minutos—, pero el Barça volvió a remontar y se llevó el partido por 4-3, sentenciando el campeonato. El francés marcó en tres de los cuatro clásicos de la temporada pasada; en el único que no lo hizo, estuvo condicionado por hasta ocho fueras de juego.
Pese a su eficacia —12 goles en nueve partidos contra el Barcelona, seis de ellos con el Real Madrid y seis más con el PSG en Champions—, el balance de resultados no le acompaña desde su llegada al club blanco. Ha perdido cuatro clásicos y solo ha ganado uno, todos los tropiezos concentrados en la pasada temporada. Más goles que partidos, pero cuentas pendientes en las finales: Mbappé regresa en Yeda con la ambición de cambiar la historia en una Supercopa que volverá a enfrentar, por cuarta vez consecutiva, al Real Madrid y al Barcelona.