L300 millones para el Ferrocarril Interoceánico quedaron sin ejecutar
Tegucigalpa. El proyecto Ferrocarril Interoceánico ha avanzado con paso firme en una ruta donde nunca hay retrasos: el de las presentaciones.
Desde su anuncio, el proyecto ha acumulado mapas de colores con rutas, reuniones de alto nivel y discursos sobre su potencial estratégico, mientras en la realidad nada se concreta.
El “maquinista” de este proyecto es Héctor Zelaya, hijo de la presidenta Xiomara Castro, quien fue nombrado presidente de la Comisión Nacional del Ferrocarril Interoceánico (Confi) en 2024.
En materia presupuestaria, las cifras profundizan la brecha entre el discurso oficial y la ejecución real. Durante 2024, la Comisión Nacional del Ferrocarril Interoceánico (Confi) dispuso de un presupuesto de dos millones de lempiras, recursos que no fueron ejecutados.
Para el ejercicio fiscal de 2025, se asignaron 300 millones de lempiras; sin embargo, los informes de ejecución presupuestaria y de avance de proyectos de la Secretaría de Finanzas indican que no se registró ninguna inversión.
De cara a 2026, el Presupuesto General contempla otros 100 millones de lempiras, aunque será la nueva administración del presidente Nasry Asfura, quien asumirá el 27 de enero, la que determine si el proyecto continúa siendo impulsado.
El decreto PCM-08-2024, de febrero de 2024 y que dio vida a la Confi no aprobó la construcción del ferrocarril ni autorizó obras, licitaciones o contratos.
Su alcance se limitó a establecer, la creación de la Confi, una estructura institucional con la misión de coordinar, promover y gestionar el proyecto, así como impulsar estudios técnicos, financieros, ambientales y sociales que permitan, en teoría, definir su viabilidad futura.
Desde entonces, la Confi ha centrado su actividad en la presentación del proyecto ante distintas instituciones del Estado y foros nacionales e internacionales.

En esos espacios se ha reiterado una estimación de costo que ronda los 20,000 millones de dólares, una cifra que coloca al Ferrocarril Interoceánico entre los proyectos de infraestructura más ambiciosos en la historia del país, aunque todavía sin un plan de construcción, trazado definitivo o cronograma público.
Las presentaciones han venido acompañadas de anuncios sobre supuestas muestras de interés de inversionistas y gobiernos extranjeros.
Las presentaciones también han estado acompañadas de anuncios oficiales sobre supuestas muestras de interés de gobiernos e inversionistas extranjeros. Entre los países mencionados en comunicados y declaraciones figuran Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, España, Italia y Qatar, además de acercamientos con organismos regionales como el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
No obstante, hasta ahora esos contactos no se han traducido en memorandos de entendimiento, cartas de intención vinculantes, convenios firmados ni compromisos de financiamiento.
ICN News envió al presidente de la Confi, por medio de un asistente, una serie de preguntas orientadas a conocer si ese ente, tal como lo manda el decreto, había hecho los estudios preliminares, de factibilidad, diseños, presupuestos, análisis de preinversión, gestión de financiamientos, planes de trabajo, pero no respondió.
El objetivo declarado del Ferrocarril Interoceánico es facilitar el transporte de carga entre ambos océanos, reducir costos logísticos y posicionar a Honduras como un corredor terrestre complementario para el comercio regional, más que como un sistema de transporte de pasajeros.
En cuanto a las rutas, los esquemas presentados describen un corredor norte–sur de 534 kilómetros que partiría de la costa atlántica, desde Puerto Cortés o Puerto Castilla, y se dirigiría hacia el Golfo de Fonseca, en el Pacífico, con conexiones en San Lorenzo y Amapala.
Se trata de recorridos que han sido mencionados en distintas iniciativas de infraestructura desde hace varios años, por lo que, en términos conceptuales, no representan una novedad sustantiva.
Uno de los mayores obstáculos sobre los rieles del Ferrocarril Interoceánico ha sido que el Congreso Nacional no ha aprobado la ley especial, cuyo proyecto fue enviado en junio de 2025.
En la iniciativa de ley se contempla la creación de la denominada Gran Nacional Ferrocarril Interoceánico, que tendrá a su cargo la construcción y administración del ferrocarril transoceánico.