Tegucigalpa, Honduras.- El presidente venezolano Nicolás Maduro enfrentará un proceso penal en Estados Unidos tras ser formalmente imputado por tres delitos federales de extrema gravedad, según confirmó la fiscal general estadounidense Pam Bondi.

La acusación fue presentada ante el Distrito Sur de Nueva York, una de las cortes federales más relevantes en casos de crimen organizado y narcotráfico internacional.

De acuerdo con la fiscalía, Maduro y su esposa, Cilia Flores, han sido imputados por conspiración narcoterrorista, conspiración para la importación de cocaína y posesión de armas y dispositivos destructivos contra Estados Unidos. Los cargos sitúan al mandatario venezolano en la categoría de jefes de organizaciones criminales transnacionales procesados bajo leyes antiterroristas y de seguridad nacional.

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El delito de conspiración narcoterrorista señala que Maduro habría coordinado o facilitado el tráfico de drogas en alianza con grupos armados catalogados como terroristas, utilizando el narcotráfico como mecanismo de financiamiento y como herramienta para afectar la seguridad estadounidense. Este tipo penal permite a la fiscalía solicitar penas que van desde décadas de prisión hasta cadena perpetua.

En cuanto a la conspiración para la importación de cocaína, la acusación sostiene que el gobernante venezolano participó o autorizó el envío sistemático de grandes cargamentos de droga hacia territorio estadounidense, valiéndose de rutas internacionales y protección estatal. La legislación federal contempla sanciones severas, tanto en prisión como en decomiso de bienes y activos.

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El tercer cargo, posesión de armas y dispositivos destructivos contra EE. UU., agrava sustancialmente el expediente. Según la fiscalía, este señalamiento se relaciona con la provisión o facilitación de armamento a estructuras criminales, con conocimiento de que dichas armas podrían ser utilizadas contra intereses estadounidenses, un delito encuadrado en las leyes federales de terrorismo.

Pam Bondi afirmó que el caso se sustenta en investigaciones acumuladas durante años por agencias federales, y subrayó que se trata de un proceso penal, no de una disputa política. Si es declarado culpable, Maduro podría enfrentar condenas de por vida, además de la confiscación de activos vinculados a las actividades ilícitas.