Pyongyang, Corea del Norte.- El líder norcoreano Kim Jong Un ordenó la expansión y modernización de la producción de misiles para el próximo año, instruyendo a las plantas de munición a “seguir ampliando la capacidad de producción general” para cubrir la creciente demanda del Ejército Popular de Corea, según informó la prensa estatal.

Durante una visita a fábricas de armamento, Kim señaló que “el sector de producción de misiles y proyectiles es de importancia primordial para reforzar la disuasión bélica”. La decisión refleja la prioridad estratégica que el régimen concede al desarrollo de su arsenal frente a lo que considera amenazas externas, principalmente de Corea del Sur y Estados Unidos.

El anuncio se produce tras un incremento en las pruebas de misiles de corto, medio y largo alcance en los últimos años. Analistas indican que estos ensayos buscan perfeccionar capacidades de ataque de precisión, desafiar a potencias extranjeras y evaluar armamento para posibles exportaciones, especialmente hacia Rusia.

Además, la visita incluyó un astillero donde se construye un submarino de propulsión nuclear de 8.700 toneladas, calificado por Kim como “submarino estratégico de misiles guiados” o “de ataque nuclear”. Pyongyang planea equipar la nave con armas nucleares, asegurando que su finalización marcará un cambio de “época” en la disuasión nuclear norcoreana.

El régimen criticó los planes de Corea del Sur de adquirir submarinos nucleares, apoyados por Estados Unidos, describiéndolos como un “acto ofensivo” que amenaza la seguridad marítima del Norte. La KCNA publicó imágenes de Kim inspeccionando el submarino, junto a altos funcionarios y su hija, lo que sugiere que gran parte del equipamiento ya está instalado y listo para pruebas en el mar.

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Expertos, como Moon Keun-sik de la Universidad Hanyang en Seúl, consideran que el submarino podría ser probado en cuestión de meses. El proyecto se suma a otros sistemas estratégicos anunciados por Kim en 2021, incluidos misiles balísticos intercontinentales, armas hipersónicas y satélites espía.

Las tensiones en la península coreana siguen aumentando, en paralelo con el avance nuclear norcoreano y el fortalecimiento de vínculos con Moscú. Corea del Norte mantiene su rechazo a las negociaciones de desnuclearización desde 2019 y prevé celebrar su primer congreso en cinco años a comienzos de 2026, donde debatirá los planes económicos y militares del próximo lustro.