Castro garantiza transición pacífica, pero advierte que no validará declaratoria del CNE
Tegucigalpa. El gobierno de la presidenta Xiomara Castro aseguró este sábado que garantizará una transición pacífica y ordenada hacia la administración entrante del nacionalista Nasry Asfura, pero advirtió que no validará los resultados electorales, al sostener que no existe una declaratoria total de las elecciones generales celebradas el 30 de noviembre, sino únicamente resultados parciales.
Este mensaje fue el expresado por funcionarios del Ejecutivo en una comparesencia en Casa de Gobierno tras el Consejo de ministros, en la que fijaron la posición oficial frente al proceso electoral, la declaratoria del Consejo Nacional Electoral, y la decisión del Congreso Nacional de Honduras de ordenar el conteo de actas pendientes.
La viceministra de Gobernación, Heidy Alachán, afirmó que la postura de la mandataria es coherente con la línea sostenida durante toda su gestión y que el compromiso con una transición pacífica busca preservar la institucionalidad del Estado. “La presidenta, coherente con todas las posiciones y acciones demostradas a lo largo del gobierno, hoy ha reiterado compromiso con garantizar una transición pacífica que permita que no sea borrada la memoria institucional”, expresó.
Alachán explicó que, en ese marco, la presidenta ha recibido reportes de distintas instituciones para asegurar la continuidad administrativa y de los proyectos en ejecución. “En ese sentido, ha recibido informes de diferentes instituciones, que permitirán la continuidad de las obras que han sido impulsadas”, señaló, al tiempo que subrayó que “hay esfuerzos que merecen ser continuados”.
El cambio de mando está previsto para el 27 de enero, fecha en la que asumirá un nuevo gobierno por un período constitucional de cuatro años, pero el proceso de transición ha estado marcado por tensiones, luego de que el equipo del gobierno entrante denunciara que no ha recibido información clave por parte de la administración saliente.
Castro reitera apoyo al Congreso
La crisis institucional que hoy rodea la transición de gobierno en Honduras se originó tras la declaratoria emitida por el Consejo Nacional Electoral luego de las elecciones generales del 30 de noviembre, una proclamación que el gobierno califica como parcial e inconclusa por no haberse sustentado, según su postura, en el conteo del 100 % de las actas y votos.
El Consejo Nacional Electoral declaró presidente electo al candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, al atribuirle 40.27 % de los votos, frente al 39.53 % obtenido por el liberal Salvador Nasralla, una diferencia de 0.74 puntos porcentuales, equivalente a 27,026 votos. La proclamación fue emitida cuando el órgano electoral reportó el procesamiento del 98.18 % de las 19,167 actas.
El Gobierno calificó esa proclamación como una declaratoria parcial, al sostener que no se contaron ni certificaron el 100 % de las actas y votos antes de cerrar el proceso y que existían actas pendientes bajo revisión y escrutinio especial.
Tras la declaratoria del Congreso Nacional de Honduras, el Legislativo aprobó el 8 de enero una resolución para ordenar el conteo de las actas pendientes del proceso electoral. La medida, sancionada por la presidenta Xiomara Castro, ha sido criticada por distintos sectores, que sostienen que el Congreso solo tiene esa facultad en el caso de que el CNE no hubiera emitido una declaratoria, y que, al existir ya una proclamación de resultados, la resolución constituye una intervención en competencias del órgano electoral.
Al respecto, el vicecanciller Gerardo Torres cuestionó la validez de la declaratoria que ha sido difundida públicamente, al señalar que no tiene carácter vinculante. “El hecho de que un periódico publique a un supuesto ganador no lo hace un documento vinculante”, afirmó, al insistir en que la declaratoria no está terminada.
“No se ha presentado una declaración total de las elecciones. El problema de la declaración es que no está, no está terminada, que se ha presentado a nivel de resultados parciales nada más”, sostuvo Torres, al reiterar que no se puede conocer quién ganó sin que se cuenten todas las actas y todos los votos.
El vicecanciller defendió la decisión del Congreso Nacional de Honduras de ordenar el conteo de actas y la sanción presidencial a esa medida. “Entonces, el ejercicio del Congreso de pedir que se cuenten las actas responde al interés del pueblo de Honduras y así fue la decisión de la presidenta de la República de sancionar esta decisión del Congreso Nacional”, expresó.
Torres insistió en que el reclamo responde a una demanda ciudadana. “Creo que todos los hondureños, en su mayoría, queremos saber quién ganó las elecciones y para eso solo lo podemos saber si se cuentan todas las actas y si se cuentan todos los votos”, dijo, y rechazó presiones externas: “Presiones extranjeras no nos pueden doblegar”.