Tegucigalpa, Honduras.- El abstencionismo volvió a ganar terreno en las elecciones generales de 2025, marcando un retroceso en la participación ciudadana en comparación con los dos procesos electorales anteriores.

De acuerdo con una radiografía elaborada por ICN con base en datos oficiales, en los comicios de 2025 el 40.96 % de los hondureños habilitados para votar no acudió a las urnas.

El porcentaje representa un aumento significativo frente a 2021, cuando el abstencionismo se ubicó en 31.91 %, uno de los niveles más bajos registrados desde los años noventa, impulsado por un clima de alta movilización política que llevó a Xiomara Castro a la Presidencia.

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El contraste también es evidente si se compara con 2017. En ese proceso, marcado por la reelección de Juan Orlando Hernández y una fuerte conflictividad poselectoral, el abstencionismo rondó el 45.70 %, cifra superior a la de 2025.

Sin embargo, a diferencia de entonces, la caída en la participación del último proceso ocurrió pese a que no hubo un escenario de crisis institucional comparable y a que el padrón electoral alcanzó su nivel más alto, con 6,425,707 ciudadanos convocados.

En 2025, apenas el 59.04 % del electorado ejerció el sufragio, porcentaje inferior al 68.09 % registrado en 2021 y también por debajo del 61.20 % de participación alcanzado en 2013.

La reducción confirma que el crecimiento sostenido del padrón no se ha traducido en una mayor concurrencia a las urnas.

El resultado de 2025 consolidó una tendencia que se ha venido repitiendo con altibajos en las últimas décadas: tras picos de movilización excepcionales, la participación vuelve a descender y el abstencionismo retoma protagonismo.

Así ocurrió después de 1997, tras el repunte que siguió a la crisis política de 2009, y ahora nuevamente tras el proceso de 2021.

A 44 años del retorno a la democracia y luego de 12 elecciones generales, los datos muestran que Honduras se mantiene en un escenario donde la mayoría sigue votando, pero con márgenes cada vez más estrechos.